EJEMPLO 1
I have 32 years.
Ay no.
I’m 32.
Porque en inglés no tenés 32 años.
Sos 32.
Sí, ya sé.
En español tiene todo el sentido del mundo.
Ese es justamente el problema.
Hispanohablantes, tenemos un problema.
Cursos de inglés cortos y prácticos para hispanohablantes que quieren hablar de forma más natural: en el trabajo, de viaje, con la familia y en situaciones de la vida real.
Foto de Cecilia
(placeholder — reemplazar antes del lanzamiento)
EL PROBLEMA
Probablemente sabés mucho más inglés de lo que pensás.
Entendés bastante.
Leés.
Mirás series.
Sabés gramática.
Reconocés un montón de palabras.
Pero cuando te toca hablar…
tu cerebro arma primero la frase en español y después intenta pasarla palabra por palabra al inglés.
Y ahí empiezan los problemas.
A veces la frase está directamente mal.
Otras veces está perfectamente bien.
Pero suena…
correcta, pero rara.
EJEMPLO 1
I have 32 years.
Ay no.
I’m 32.
Porque en inglés no tenés 32 años.
Sos 32.
Sí, ya sé.
En español tiene todo el sentido del mundo.
Ese es justamente el problema.
EJEMPLO 2
I have a doubt.
Se entiende.
Pero si lo que querés decir es Tengo una duda / Tengo una pregunta, en la mayoría de las situaciones vas a sonar mucho más natural diciendo:
I have a question.
EJEMPLO 3
How is your family?
No está mal.
Pero en una conversación normal probablemente escuches:
How’s your family?
Una pequeña diferencia.
Pero son justamente esas pequeñas diferencias las que hacen que tu inglés deje de sonar traducido.
No necesitás borrar todo lo que aprendiste y empezar de nuevo.
Necesitás aprender a detectar cuándo aparece el español dentro de tu inglés.
Hola, soy Cecilia. Y yo también tuve este problema.
Estudié inglés durante años.
Muchos años.
Hasta me recibí de traductora, trabajé como profesora y, en teoría, tenía todas las herramientas para hablar inglés perfectamente.
Pero había algo que seguía haciendo sin darme cuenta:
pensaba en español y después intentaba pasar todo al inglés.
Y sí.
Funcionaba.
Me entendían.
Pero muchas veces sonaba… raro.
Fue recién cuando me mudé a Ámsterdam y mi vida pasó a funcionar prácticamente 100% en inglés que empecé a cambiar el chip de verdad.
El inglés dejó de ser una materia.
Pasó a ser el idioma que necesitaba para trabajar, hacer amigos, resolver problemas, ir al médico, discutir, hacer chistes, pedir cosas, explicarme y vivir mi vida.
Y ahí entendí algo muy importante:
Saber inglés y poder usarlo naturalmente no son exactamente lo mismo.
Muchas veces no necesitás aprender más gramática.
Necesitás dejar de construir cada frase desde el español.
Eso es lo que hacemos acá.
Inglés real.
Para situaciones reales.
Sin intentar hacerte perder tu acento ni convertirte en otra persona.
Porque probablemente ya sabés mucho más inglés del que pensás.
Hay que cambiar el chip.
No traduzcas. Pensá.
Foto de Cecilia
(placeholder — reemplazar antes del lanzamiento)
Cursos cortos. Situaciones reales. Nada de maratones de inglés de 40 horas.
No necesitás hacer un curso gigantesco para aprender qué decir en una entrevista, cómo reclamar algo en un hotel o qué contestar cuando alguien te pregunta qué hiciste el fin de semana.
Elegí la situación que necesitás resolver. Yo te ayudo con el inglés.
Dejá de traducir palabra por palabra y empezá a construir frases que suenen naturales en inglés.
Si entendés inglés pero cuando hablás tu cerebro empieza desesperadamente a traducir desde el español, este curso es para vos.
Hablá con tu familia política aunque no compartan idioma.
Conocer a tus suegros, hablar durante una comida, preguntar por la familia, hablar de rutinas, gustos y vida cotidiana.
Porque a veces el inglés no es el idioma de nadie.
Es simplemente el idioma que permite que todos se hablen.
Aprendé qué decir cuando alguien te pregunta “How are you?” y no querés responder “Fine” por el resto de tu vida.
Empezar conversaciones, mantenerlas y salir de ellas sin sentir que necesitás preparar mentalmente cada palabra.
CURSO DESTACADO
En inglés le decimos Small talk a los que en español sería una charla casual. Parece fácil hasta que alguien realmente intenta hablar con vos.
Un compañero te pregunta qué hiciste el fin de semana.
Alguien comenta sobre el clima.
Conocés a una persona nueva.
Te quedás solo con un colega cinco minutos antes de que empiece una reunión.
Y de repente, después de años estudiando inglés:
“Fine, thanks. And you?”
Ay no.
Este curso está hecho para ayudarte a mantener conversaciones cortas y naturales sin traducir cada respuesta en tu cabeza ni sentir que tenés que decir algo brillantísimo.
No se trata de convertirte en la persona más sociable del planeta.
Se trata de saber:
cómo empezar, cómo responder y cómo hacer que una conversación siga.
En este curso vas a aprender a:
EJEMPLO
How was your weekend?
Good.
¿Y ahora qué hacemos con los otros siete minutos?
Pretty good! I mostly stayed home, actually. How about yours?
No necesitás tener muchísimo más vocabulario para conversar.
Necesitás saber qué hacer con el inglés que ya tenés.
No hace falta liberar todos los martes de los próximos seis meses.
¿Aeropuerto?
¿Trabajo?
¿Familia?
¿Pronunciación?
¿Traducís absolutamente todo en tu cabeza?
Hay un curso para eso.
Lecciones cortas y grabadas.
Las hacés cuando quieras y desde donde quieras.
Podés mirar diez minutos hoy y seguir mañana.
Nadie te va a tomar asistencia.
Después de las clases vas a encontrar ejercicios para comprobar si realmente entendiste.
Los ejercicios se corrigen automáticamente y te explican por qué una respuesta funciona y otra no.
El objetivo no es terminar el curso.
El objetivo es que, cuando llegue la situación real, sepas qué decir.
Ya fuiste a las clases tradicionales. Ahora, aprendé el inglés que necesitás para las cosas que realmente te pasan.
Si lo que necesitás mañana es participar en una reunión, no perdamos tiempo repasando vocabulario sobre animales de granja o estructuras gramaticales hipermegacomplejas.
No necesitás otro curso de 40 horas, ni años sentado en clase escuchando a la teacher.
Entrás.
Aprendés lo que necesitás.
Practicás.
Lo usás.
Seguimos con nuestras vidas.
Si te reís de un error, probablemente te acuerdes.
No porque el error sea ridículo.
Sino porque traducir idiomas literalmente produce cosas maravillosas.
Y algunas pequeñas tragedias lingüísticas.
Yo sé de dónde viene ese error.
No enseñamos inglés “para todo el mundo”.
Trabajamos específicamente con lo que nos pasa cuando pensamos en español y hablamos en inglés.
No alcanza con que la frase sea técnicamente correcta.
Quiero que puedas reconocer cuándo algo está bien…
pero suena raro.
EL MÉTODO DE CECILIA
Hay frases que no están mal.
Nadie va a llamar a la policía gramatical.
La otra persona probablemente te entienda.
Pero no es necesariamente lo que alguien diría naturalmente en esa situación.
Y eso importa.
Porque muchas veces el problema no es que te falte inglés.
El problema es que estás intentando construir inglés usando las reglas del español.
Tengo 32 años.
I have 32 years.
Stop. Por favor.
I’m 32.
En Cecilia English Club vas a aprender a distinguir:
Hay un error real.
Se entiende. Puede incluso ser gramatical.
Pero no es necesariamente lo que más naturalmente dirías en esa situación.
La expresión que realmente te conviene tener disponible cuando hablás.
El objetivo no es perseguir un inglés perfecto.
Es que puedas decir lo que querés decir sin armar primero una traducción mental de 14 pasos.
No traduzcas. Pensá.
Te lo hago más fácil.
Para empezar con tres problemas concretos sin comprarte media internet.
Valor individual: €45
Precio del bundle: €29
No todo en esta vida tiene que empezar con una tarjeta de crédito.
Publico regularmente contenido corto para hispanohablantes sobre:
Lecciones cortas, expresiones útiles, inglés natural y alguna que otra tragedia causada por traducir literalmente del español.
Nada de spam diario.
Nada de mails que empiezan con “Dear English learner”.
Empezá por ahí.
No traduzcas. Pensá.